Una boda en la playa

 

Cuando dos familias de distintos continentes se reúnen para celebrar una boda en la playa en la Costa Brava… ¡todo tiene que ser especial! Y es que la boda de esta pareja, él de Italia y ella de Ecuador, estuvo llena de luz, palmeras, mucha arena y mar, y ritmo latino en la mejor compañía.

Imaginaron su boda en un oasis en el que pudiesen disfrutar de su familia y amigos. Por eso eligieron un camping de preciosos bungalows donde alojarse, junto a una pequeña cala donde poder celebrar la ceremonia. Y como no podía ser de otro modo, el chiringuito junto a la playa fue el lugar donde disfrutar de la fiesta. Un atardecer de comienzos de septiembre fue la fecha elegida para darse el “sí” en Cala Llevadó.

En La Tarara unificamos y completamos toda la decoración y, además nos encargamos de todo el montaje y de la coordinación del día B. Y y A también participaron del proceso creativo, y se encargaron de elaborar y buscar algunos detalles que fuesen con su estilo.

Destacar la creación de un gran arco floral para ceremonia. Elaboramos una composición fresca y natural, con mucho verde, como ellos querían. Y salpicamos el diseño con algunas flores en tonos suaves, manteniendo la armonía del evento. Además, creamos en nuestro taller el ramo de novia. Lleno de rosas de varios tamaños y suaves colores, delicado y vistoso. A juego con el ramo, también salieron del taller de La Tarara los prendidos para el novio y padrino.

Siempre puede haber imprevistos y…en este caso la novia olvidó la base sobre la que  elaboraríamos su tiara. Así que para la corona de flores de la novia trabajamos directamente sobre su peinado unas horas antes del enlace.

Siendo una boda en la playa no podían faltar caracolas, conchas y estrellas de mar en la decoración. También los faroles marineros, flores, velas y tejidos naturales formaron parte de los centros de mesa, de la mesa de firmas (donde los invitados podían dejar su huella) y del candy bar. La Tarara montó este gran buffet sobre una antigua mesa con mucho encanto, con todos los dulces elegidos por los novios.

Los músicos fueron los encargados de poner aún más emoción a cada momento. Un lujo escuchar las notas del saxofón en la playa mientras la novia camina hacia el altar. O que los invitados pudiesen bailar música latina en directo bajo las palmeras, como si del Caribe se tratase. Agradecemos a Raúl Cañas, el fotógrafo del enlace, el fabuloso reportaje de esta galería.

 

Para La Tarara fue un gusto trabajar con estapareja. Atentos, detallistas y dispuestos. Se podía apreciar la complicidad entre ellos con sólo mirarles.Una pareja ideal a la que deseamos mucha felicidad.

 

Corona de flores novia para boda en la playa