Decoración de pedida de mano

Víctor estuvo persiguiéndonos varias semanas en plena temporada alta de eventos sin que, al pobre, pudiéramos hacerle un hueco para preparar la decoración de pedida de mano para Sheila y darle la gran sorpresa. Finalmente conseguimos cuadrar agendas y así fue la historia.

Viernes, ocho de la tarde, Sheila llega a casa y se encuentra todas las luces apagadas. Solo se ve cierto atisbo de luz de entre las cortinas que dan al patio. Una luz poco habitual.  Siente curiosidad, se acerca y ¿qué ven sus ojos? El amor de su vida en traje y corbata rodeado de velas, flores, guirnaldas y unas letras gigantes que formulan la frase mágica. Del resto para qué contaros… fue precioso poder participar de este momento tan especial para esta bonita pareja. La cara que ella puso solo la sabe él, pero ¡cuánto nos hubiese gustado verla por un agujerito!

decoración de pedida de mano

decoración de pedida de mano  decoración de pedida de mano